Nodo Sanitario Monte Chingolo
AtrásEl Nodo Sanitario Monte Chingolo es un centro de testeo ubicado en la intersección de las calles Coronel José Rondeau y Pitágoras, en la localidad de Monte Chingolo, partido de Lanús, Provincia de Buenos Aires. Se trata de un espacio habilitado por el municipio para la realización de hisopados y test PCR, una herramienta fundamental durante la pandemia de COVID-19 que permitió a los vecinos acceder de manera gratuita al diagnóstico del virus. Su función principal fue descomprimir la demanda de los hospitales y centros de salud, acercando un servicio sanitario clave a los barrios más alejados del casco céntrico de Lanús.
Desde su apertura, este nodo sanitario trabajó como una extensión operativa de la Secretaría de Salud local, con personal de enfermería y administrativo abocado exclusivamente a la toma de muestras y al registro de los pacientes. La dinámica del lugar se organizó en base a la entrega de números por orden de llegada, una metodología que con el correr del tiempo fue generando opiniones divididas entre los asistentes. Quienes acudían por la mañana temprano solían ser atendidos con mayor rapidez, mientras que en horas pico las filas se extendían y los tiempos de espera podían superar las dos horas.
Uno de los puntos más comentados por quienes pasaron por el lugar es la atención al público. Una buena parte de los usuarios destacó la predisposición y el profesionalismo del equipo de salud, reconociendo el esfuerzo del personal que trabajaba bajo el sol, con equipos de protección completos y sin pausas para hidratarse. Varios vecinos remarcaron la dedicación de las enfermeras, describiendo la experiencia como positiva y resaltando la importancia de valorar a los trabajadores sanitarios en plena pandemia. También fueron frecuentes las menciones a la entrega de resultados en el momento, algo que diferenció al nodo de otros centros que demoraban varios días en comunicar el diagnóstico.
Sin embargo, no todas las experiencias fueron favorables. Diversas opiniones señalan episodios de trato poco cordial por parte de ciertos miembros del staff, con quejas por demoras excesivas, falta de información clara y malestar generalizado entre los pacientes que esperaban bajo condiciones climáticas adversas. Quienes llegaron con síntomas compatibles con COVID-19 relataron situaciones en las que percibieron poco empatía frente a su estado de salud, algo que generó frustración especialmente durante los picos de contagio, cuando la concurrencia era masiva y los recursos del centro de testeo quedaban al límite.
Otro aspecto que generó polémica fue la política de atención restringida a residentes del partido de Lanús. Esta disposición derivó en quejas de personas que, viviendo a pocos metros del establecimiento pero en localidades vecinas, no podían acceder al servicio. El argumento del municipio fue la necesidad de preservar los recursos para los vecinos del distrito, aunque varios usuarios cuestionaron que una cuestión sanitaria no debería limitarse por razones de jurisdicción. Este debate se intensificó en los momentos de mayor demanda, cuando en otras comunas ya se habían suspendido los hisopados gratuitos.
En cuanto a los horarios de atención, la información disponible muestra inconsistencias que provocaron confusión entre los usuarios. Mientras la ficha de Google indica un funcionamiento de 24 horas, múltiples reseñas mencionan que la apertura efectiva se realiza a las 9 de la mañana y el cierre a las 16 horas, descartando la atención nocturna. Esta diferencia entre la información publicada y la operatoria real llevó a que varios vecinos se acercaran fuera de horario y se encontraran con las puertas cerradas, perdiendo tiempo y generando malestar. Quienes planean visitar el lugar deberían verificar previamente el cronograma vigente.
Un detalle operativo que varios asistentes valoraron fue la posibilidad de colaborar con el trámite llevando su propia lapicera para firmar la documentación correspondiente, una práctica que agilizaba el proceso y evitaba demoras adicionales. Este tipo de recomendaciones surgieron desde los propios usuarios, lo que demuestra que la comunidad aprendió a interactuar con el nodo sanitario y a optimizar los tiempos de espera. Aun así, la organización interna siempre fue el aspecto más débil, con pacientes reclamando un sistema de turnos telefónicos que evitara las aglomeraciones a la intemperie.
El lugar cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, según los datos registrados en Google Maps, lo que representa un punto a favor para un establecimiento que recibe público de todas las edades. La ubicación en una esquina de Monte Chingolo lo hace accesible para los residentes del barrio y de zonas aledañas, con parada de transporte público relativamente cercana. No obstante, la ausencia de estructuras de resguardo adecuadas para soportar las inclemencias del tiempo fue una de las debilidades más señaladas, dado que los pacientes esperaban durante horas expuestos al sol o la lluvia.
Con el avance del plan de vacunación y la baja de casos de COVID-19, muchos nodos sanitarios como este fueron perdiendo protagonismo y algunos directamente cerraron sus puertas. El Nodo Sanitario Monte Chingolo atravesó distintas etapas: desde los momentos de mayor exigencia durante la segunda y tercera ola, cuando se hisopaban cientos de personas por día, hasta una etapa final con baja concurrencia en la que muchos vecinos acudían y se encontraban con el lugar sin atención activa. Esta intermitencia también generó críticas por la falta de actualización de la información online.
Para quienes estén considerando acercarse, lo más recomendable es confirmar previamente que el centro de hisopado se encuentre operativo y verificar el horario actualizado, ya que las condiciones cambiaron a lo largo del tiempo. Llevar documentación personal, lapicera y paciencia son las claves para una experiencia más llevadera. Es importante recordar que, durante su etapa activa, este nodo cumplió un rol central en la estrategia sanitaria del municipio, permitiendo detectar casos positivos, cortar cadenas de contagio y descomprimir la atención hospitalaria.
En definitiva, el Nodo Sanitario Monte Chingolo representa una pieza importante dentro del esquema de salud pública de Lanús, con luces y sombras como cualquier dispositivo de atención masiva en contexto de emergencia. Su valor reside en haber acercado el test PCR y el hisopado gratuito a los vecinos de Monte Chingolo, evitando traslados innecesarios a otros centros. Las críticas recibidas son una oportunidad para mejorar la experiencia del usuario en futuros operativos sanitarios, incorporando sistemas de turnos, mayor resguardo climático y capacitación continua al personal en trato al paciente.